"La pregunta principal que nos planteamos hoy es ¿cómo hablar de Dios en nuestro tiempo? ¿Cómo comunicar el Evangelio, para abrir caminos a su verdad salvífica en los corazones de nuestros contemporáneos, a menudo cerrados, y en sus mentes, a veces distraídas por tantos destellos de la sociedad?"... ..."La primera respuesta es que nosotros podemos hablar de Dios porque Dios ha hablado con nosotros. La primera condición del hablar de Dios es, por lo tanto, la escucha de lo que ha dicho el mismo Dios. Ha hablado con nosotros. Dios no es una hipótesis lejana del mundo por su origen, Dios se preocupa por nosotros, Dios nos ama, Dios ha entrado personalmente en la realidad de nuestra historia, se ha ‘auto-comunicado’ hasta encarnarse", Benedicto XVI.
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Según la Biblia ¿qué es un Sacramento? ¿cuál es el efecto que tienen los ritos o sacramentos establecidos por Jesús en nosotros? ¿para qué nos sirven en realidad?

Definición: ritos o signos que realiza o entrega la Iglesia a sus fieles para iniciar o enriquecer su vida cristiana.

Se le llama Sacramento porque a través de ellos se nos comunica gradualmente la Gracia, que es la presencia o vida de Dios en nosotros, para santificarnos, para que podamos llegar a una vida plena de santidad, que es el único objetivo de la fe cristiana.

Como sabemos, los Sacramentos son siete, los que cubren todos los estadios de la vida del hombre, desde su nacimiento hasta su muerte, para que esa Gracia nunca nos deje de acompañar:

Bautismo, Eucaristía y Confirmación que son los llamados de "iniciación cristiana" porque nos introducen al Reino de Dios.

Penitencia (o perdón de pecados) y Unción de los enfermos, que son los llamados "de curación" porque nos sanan y quitan los obstáculos que nuestros pecados y faltas ponen en el camino de nuestra conversión. 

Y los llamados sacramentos "de servicio", el Matrimonio y el Orden Sacerdotal.

Ya vimos en otro artículo de éste mismo blog en donde aparecen en la Biblia todos los sacramentos, por lo que no vamos a detenernos nuevamente en ello, aunque tengamos que usar algunos de los textos donde aparecen. Esta vez pondremos nuestra atención en el tema de por qué si son eficaces y cuáles son los beneficios que nos traen.

Bautismo: 
es el primer Sacramento y por él nos llega por vez primera el Espíritu a nuestro ser. Lo podemos ver significado en el Bautismo de Jesús. Cuando alguien es bautizado en la Iglesia, de forma velada pero real, recibe el Espíritu Santo (Jesús lo recibió enseguida de forma visible, que es la plenitud, por no tener pecado, por ya tener una fe madura en plena santidad).
Para saber los efectos que tiene este hecho debemos conocer qué es el pecado original: la incapacidad de obedecer a Dios por no tenerlo en nosotros. Al tener ya el Espíritu en nosotros podemos obedecerle, nos hace aptos para obedecer a Dios, borrando nuestra condición anterior. 
Ello significa que allí tenemos el primer beneficio, que el pecado original con el que todos los hombres nacemos nos es borrado. Ello implica un grado de santificación o purificación inicial.

Sin éste Sacramento los demás no podrían tener efecto alguno porque sin estar Dios en nosotros no es posible que se opere en nosotros lo que cada Sacramento nos provee. El Bautismo es la semilla que es regada con la predicación y los demás Sacramentos para que crezca ese Bautismo hasta la plenitud de su fruto.

Eucaristía:
Jesús dijo al establecerla 

"«Beban todos de ella porque esta es mi Sangre, la Sangre de la Alianza, que se derrama por muchos para la remisión de los pecados.", Mt 26, 27-28, 

lo que significa que al celebrar y comulgar en la Eucaristía incluye ya el perdón de algunos de nuestros pecados. Ello implica un beneficio de purificación interior, de crecimiento en la santidad, porque nos acerca de hecho más a Jesús.

Y dijo Pablo también: 
"La copa de bendición que bendecimos, ¿no es acaso comunión con la Sangre de Cristo? Y el pan que partimos, ¿no es comunión con el Cuerpo de Cristo?", 1Cor 10, 16.

"Comunión" significa "ser uno". Si la Eucaristía nos da gradualmente la comunión con Cristo es porque nos lleva a ser UNO con El, a que ya no estemos separados de El. Y ese es el objetivo de la fe cristiana, Rom 8, 29, esa es la vida eterna porque Cristo dijo que El es la Vida y al ser iguales a El ya la tenemos. 

Por ello dijo Jesús que 

"el que coma mi carne y beba mi sangre tiene vida eterna y yo le resucitaré el ultimo día", Jn 6, 54. 

En eso consiste nuestra resurrección, en que seamos uno con Cristo resucitado. Y ese es el perdón definitivo de nuestros pecados, por lo que éste Sacramento tiene y realiza en nosotros una alta dosis de purificación.

Penitencia o Perdón de Pecados: 
Es el Sacramento del que mas expresamente se dice que por su medio son perdonados nuestros pecados, lo que quita los obstáculos que al cometerlos hemos puesto en nuestro avance hacia la plena comunión con Cristo lo que hace evidente nuestra purificación al recibirlo frecuentemente: 

"Al decirles esto, sopló sobre ellos y añadió «Reciban al Espíritu Santo. Los pecados serán perdonados a los que ustedes se los perdonen, y serán retenidos a los que ustedes se los retengan»", Jn 20, 22-23.

Unción de los enfermos:
"¿Alguno entre ustedes enferma? Haga llamar a los presbíteros de la Iglesia, y oren sobre él, ungiéndole con óleo en el nombre del Señor, y la oración de la fe salvará al enfermo, y el Señor le hará levantarse, y los pecados que hubiere cometido le serán perdonados.", St 5, 14-15.

Como podemos ver, éste Sacramento incluye el perdón de pecados, por lo que incluye también una purificación interior al recibirlo. Y nos ayuda a unir los sufrimientos que nos traiga la enfermedad a los que Cristo padeció en la Cruz, lo que nos proporciona un mayor grado de comunión con El, y por lo tanto de mayor santidad.

Confirmación:
"Al enterarse los apóstoles que estaban en Jerusalén de que Samaria había aceptado la Palabra de Dios, les enviaron a Pedro y a Juan. Estos bajaron y oraron por ellos para que recibieran al Espíritu Santo; pues todavía no había descendido sobre ninguno de ellos; únicamente habían sido bautizados en nombre del Señor Jesús. Entonces les imponían las manos y recibían al Espíritu Santo", Hch. 8, 15-17; 19, 5-6.

Al darnos una mayor plenitud en la obediencia al Espíritu Santo nos alcanza necesariamente un mayor grado de santidad al estar mas cerca de unirnos plenamente a Cristo. 

Matrimonio:
Este Sacramento nos provee de la Gracia para nuestra vida matrimonial y de familia, lo que de hecho nos comunica santidad, Por ello dijo Pablo:

"Maridos, amen a su esposa, como Cristo amó a la Iglesia y se entregó por ella, para santificarla. El la purificó con el bautismo del agua y la palabra, porque quiso para sí una Iglesia resplandeciente, sin mancha ni arruga y sin ningún defecto, sino santa e inmaculada", Ef 5, 25ss.

Con el Sacramento Cristo se hace presente y une sobrenaturalmente a los esposos, y les da la posibilidad de santificarse mutuamente entregándose los esposos a preservar y ayudar al otro a superar sus limitaciones.

También nos evita vivir en pecado en nuestras relaciones sexuales maritales, el cometer el pecado de fornicación -relaciones sexuales sin Sacramento- o el del adulterio -relaciones sexuales fuera del matrimonio- lo que implica avanzar con mas fuerza hacia la conversión definitiva, hacia la plena comunión con Cristo al no tener esos obstáculos. 

Por ello dijo Jesús: "«Moisés vio lo tercos que eran ustedes, y por eso les permitió despedir a sus mujeres, pero al principio no fue así. Yo les digo: el que se divorcia de su mujer, fuera del caso de unión ilegítima, y se casa con otra, comete adulterio.", Mt 19,8-9.

Sacramento del Orden: es el que da eficacia y solidez a los demás sacramentos porque configura al Sacerdote con el mismo Cristo, revistiéndolo de su misma santidad para que pueda celebrarlos y predicarnos tal como si El mismo los celebrara de nuevo para nosotros o nos predicara. Por ello Jesús los envió diciéndoles: 

"haced mis discípulos >bautizándolos< (un Sacramento) y enseñándoles a cumplir todo lo que yo os he mandado", Mt 28, 19. 

Y todos los sacramentos como ya hemos visto en todas las citas, son parte de lo que Jesús ordenó hacer. Como ejemplo recordemos: "haced esto en memoria mia", 1Cor 11, 23. Para transmitirnos su misma vida, su Cuerpo y su Sangre, a través de ellos.

Es imposible llegar a ser cristianos en plenitud sin los Sacramentos católicos.

AAA ¿Qué significa que la Biblia es inspirada por Dios? ¿Que ella es "su propio intérprete" y nos lleva por si sola a la verdad y a la salvación? ¿"Sola Fe", "Sola Escritura", "Sola Gracia", "Solo Cristo", "Solo Glora a Dios" son posibles fuera de la Iglesia? ¿Tiene intérpretes humanos autorizados? ¿se ha cumplido en nosotros lo que dice solo por ser creyentes? ¿que es caer en la superstición bíblica?


La Palabra de Dios que salva no es la Escritura:
Dice la misma Escritura que la Palabra de Dios es Dios mismo (Padre, Hijo y Espíritu Santo, Jn 1, 1), el que se hizo hombre o carne para que la palabra habitara "entre nosotros",  1, 14. Entonces es falso que la Palabra de Dios sea un Libro, aunque éste hable de Dios. Se dice que la Biblia es Palabra de Dios por ser un resumen, incompleto según se dice en ella misma, Jn 20, 31, de lo que en el pasado dijo Dios, pero ella no es "la palabra de Dios" que salva porque solo lo es Dios mismo en persona. La Palabra no está "empastada" sino "encarnada" como dice Jn 1, 14.

¿Qué significa que la Escritura es inspirada por Dios?:
Entonces, el hecho de que la Biblia haya sido inspirada por Dios, lo que es cierto, 2Tim 3, 16, no significa que de ella emane la Gracia cuando la leemos porque esa Gracia, que es el Espíritu Santo, solo emana de El en persona cuando se ha hecho presente en miembros de su Iglesia, Hch 2, 1ss, y ellos predican para que lo creamos y solo entonces recibimos esa Gracia (por ello el postulado de "Solo Gratia" es imposible vivirlo fuera de la Iglesia Católica como lo pretenden los hermanos esperados, porque no existe fuera de ella), porque no se hace presente en objetos (nadie ha podido mostrar el texto donde el Espíritu le llegue a objetos).

Si Dios inspiró escribir la Biblia >a las personas< a las que antes se les manifestó de forma visible en Pentecostés, Hch 2, 1ss, a las que comunicó LO QUE EL QUISO DECIR con lo que les pidió escribir (que es diferente a lo que dice literalmente en la inmensa mayoría de los casos), para conocer nosotros esa parte de la verdad que contiene la Escritura y que por simple vista o lectura no se puede detectar o percibir porque tiene siete sellos, Ap 5, 1-5, los que solo con ayuda sobrenatural podemos abrir, 
Lc 24, 45, para llegar nosotros a conocer esa interpretación de lo que Dios quiso decir al inspirar la Escritura, DEBEMOS HABER RECIBIDO, DE LA MISMA FORMA VISIBLE EN QUE LO RECIBIERON LOS APÓSTOLES, EL MISMO ESPÍRITU QUE LA INSPIRÓ ESCRIBIR, porque esa es la única forma, con Dios presente en nosotros, que se puede llegar a conocer lo que El mismo quiso decir al inspirarla, y esa es la única forma de llegar la verdad completa, con ese Bautismo en Espíritu, como dijo Jesús, Jn 16, 13. 

Es absurdo y hasta ingenuo, como lo intentan hacer los hermanos separados, que por la sola razón, sin Dios presente en nosotros, podamos saber lo que Dios quiso decir al inspirarla escribir a los Apóstoles. 

Porque como dice Pedro a los miembros de su misma Iglesia única, “tengan presente, ante todo, que nadie puede interpretar por cuenta propia una profecía de la Escritura” (esto impide que alguien o cualquiera que no ha recibido el Bautismo en Espíritu la pueda conocer y enseñar en la verdad, pero esto no significa que no se deba interpretar). 

“Porque ninguna profecía ha sido anunciada por voluntad humana, sino que hombres han hablado de parte de Dios >>impulsados por el Espíritu Santo”<< (y por eso solo los que han recibido el Bautismo en Espíritu pueden enseñarla), 2Ped 1, 20, lo que de paso demuestra que todos los grupos fuera de la Iglesia Católica enseñan cosas que no son parte de la verdad y lo demuestra el que cada una tiene doctrinas diferentes, porque cada quien se inventa su propia verdad al leer la Escritura, al interpretarla con su sola razón.

Eso es lo que significa el que la Biblia sea inspirada por Dios, que debemos tener el mismo Espíritu que la inspiró para conocer la verdad de lo que ella dice, no que ella misma sea su propio intérprete o que nos lleve como por arte de magia a la verdad ni que por ella nos salvemos, porque eso no es bíblico.

Por ello lo que debemos creer para llegar a ser cristianos verdaderos, para llegar a ser iguales a Cristo que es el único objeto de la fe cristiana, Gal 4, 19, como lo dijo Jesús en Mc 16, 15-16, Jn 17, 20-23 y Mt 28, 18-20, es la predicación de la Iglesia. 
Como lo dijo también Pablo: “SOY YO el que los ha engendrado en Cristo Jesús, mediante la predicación del Evangelio” (el que el Espíritu le dictaba, no el escrito porque no existía aún), 1Cor 4, 15.

El que nos engendra a la fe es el predicador que tiene el Evangelio vivo, a Dios mismo, dentro de si, porque lo ha recibido de forma visible y manifestada como en Pentecostés (en eso consiste tener Fe y creer en Jesús, Hch 1, 5; 2, 1ss, por lo que la "Sola Fe" fuera de la Iglesia Católica es imposible alcanzarla tampoco.)

Entonces NO es la sola Biblia fuera de ella lo que nos engendra a la fe, lo que descarta que la misma y sola Biblia nos pueda llevar a la verdad como por arte de magia cuando la leemos porque un Libro no es algo vivo del que pueda emanar ese poder.
Por ello la Sola Escritura es ineficaz, y es inútil tratar de alcanzar "Solo Jesús", ser como El, fuera de la Iglesia Católica; y solo llegando a ser como El es la única forma de darle "solo gloria a Dios", lo que demuestra que los principios o postulados de los hermanos evangélicos son a todas "luces" falsos.


La Escritura tiene intérpretes humanos:
En consecuencia, todo lo anterior demuestra que debemos escuchar a quienes han recibido y tienen hoy ese mismo Espíritu de los Apóstoles, Hch 2, 1ss, por ser ese el único camino para llegar a la verdad completa, la que ellos ya conocen al recibirlo como dijo Jesús en Jn 16, 13ss, para interpretarla correctamente. 

Y ese fue el Evangelio o la verdad completa y eficaz, con el Espíritu presente en ellos, que El en persona les pidió predicar y enseñar al mundo entero, Mt 28, 18-20, Mc 16, 1|5-16 (el escrito no existía) lo que demuestra que la Biblia si debe tener intérpretes humanos que son los únicos autorizados y capacitados para hacerlo, y que ella sola no nos hace cristianos solo por aprender datos contenidos en ella.

Todos los fieles debemos estudiar e interpretar la Escritura en medio de la Iglesia Católica que escribió el NT y recibió la inteligencia para toda interpretarla en la verdad, Lc 24, 44-45, teniendo en cuenta sus enseñanzas, para poder llegar a entenderla y crecer en el conocimiento de la verdad. Por ello en el NT solo los Apóstoles y sus discípulos ya convertidos interpretan y enseñan la Escritura, ver como ejemplo 1Cor 10, 1-11.

Ello demuestra que no es cierto que la misma Biblia es su propio intérprete pues ya probamos que su intérprete para nosotros es el Espíritu Santo después de recibirlo de forma manifestada, y las personas que antes ya lo han recibido porque ya conocen la interpretación espiritual de la Escritura, por lo que es falso que su intérprete es ella misma (no es un libro mágico), ni que podemos interpretarla en la verdad nosotros solos fuera de la Iglesia y sin haber recibido el Espíritu.


A manera de complemento de lo que hemos dicho, veamos ésta imagen en donde se explica en parte lo que hemos dicho arriba, para su mejor entendimiento: 




Erradas interpretaciones de algunos textos:
Los hermanos evangélicos y otros interpretan mal algunos textos asumiendo que dicen que ella sola lleva a la verdad y que por ella sola nos salvamos, lo que no es cierto. Veamos algunos casos:

“La fe es por el oir y el oir por la palabra de Cristo”, Rom 10, 17. Algunas biblias lo traducen así.  Y los hermanos esperados lo entienden como “la fe es por el leer y el leer por la Biblia”, para decir que solo por la Biblia obtenemos la fe y nos salvamos.

Y ello es completamente contrario al contexto porque Pablo se refiere en los versículos anteriores a que los fieles que invoquen al Señor se salvarán. Y enseguida dice que los que lo invocan es porque creen, y los que creen es porque alguien les predica, y el que predica es porque alguien, el Señor en persona,  lo envía. 

Allí no habla entonces de Escritura por ningún lado, sino de que la fe nos llega al oir una predicación oral, no por leer, y que esa predicación oral de quien predica debe venir y viene de Cristo que está en él dictándole lo que debe decir. 

Entonces la palabra de que habla el texto no es la Escritura, sino la predicación que viene de Cristo, porque “la palabra” es la persona de Dios como lo dice Jn 1, 1 y ya vimos arriba. 

Entonces ese texto se debe entender como lo traducen algunas biblias: que “La fe, por lo tanto, nace de la predicación y la predicación se realiza en virtud de la Palabra de Cristo.”, la que El en persona le dice al predicador. 

En casi todos los textos bíblicos donde se habla de “la palabra”, "el Evangelio", "la Buena Noticia", etc., los hermanos entienden erradamente “Escritura” o “Biblia” siendo que se refiere a Cristo o al Espiritu Santo que son “la palabra”, y que habla a través de los Apóstoles, de la Iglesia. 

Como cuando dice Pablo:  " Nosotros, por nuestra parte, no cesamos de dar gracias a Dios, porque cuando recibieron la Palabra que les predicamos, ustedes la aceptaron no como palabra humana, sino como lo que es realmente, como Palabra de Dios, que actúa en ustedes, los que creen.", 1Tes 2, 13, ellos entienden que la palabra de Dios que actúa en nosotros los creyentes es la Escritura y aquí se está refiriendo Pablo es a Cristo que vive en ellos por su Espíritu que es la Palabra de Dios viva que ellos predicaron y que es la que opera en nosotros.  

Otro texto que mal interpretan: "y que desde niño conoces las sagradas letras"(es un deber conocerlas en la misma Iglesia, 2Ped 1, 19, como ya vimos), "que pueden darte la sabiduría que lleva a la salvación" (no dice que por conocer las Escrituras nos salvamos, sino que estudiándolas podemos obtener la sabiduría que lleva a la salvación porque ella dice o muestra cómo y dónde nos salvamos, y ya sabiéndolo podemos buscarla donde dice que recibimos la salvación, en su Iglesia) "MEDIANTE LA FE EN CRISTO JESUS" (esto confirma que el medio que lleva a la salvación es la fe en Cristo, Gal 3, 11, no la Escritura, 2Cor 3, 6, y alcanzamos esa fe y esa salvación como lo dijo Jesús creyendo a la predicación de su Iglesia única, Mc 16, 15-16; Jn 17, 20-23, no por la sola Escritura fuera de ella).

Y después de recibir el Espíritu de forma visible, que es lo que nos da la fe en plenitud,  la Biblia es útil >>a quien lo ha recibido<< como Pablo, “para enseñar, arguir, corregir y EDUCAR EN LA JUSTICIA” (consiste en llevar a otros a ser justos como Cristo, Gal 4, 19; 1Cor 4, 15), lo que solo puede hacer quien antes ha recibido su Espíritu, que es lo único, esa predicación de la Iglesia (no la Escritura que es un instrumento de la predicación que salva) que nos lleva a ser perfectos y nos prepara para toda obra buena (porque nos lleva a ser como Jesús, sin ser como El no somos perfectos ni podemos obrar el verdadero bien, Gal 4, 19), 2Tim 3, 15-17. 

Por ello, por buscar la vida eterna o la salvación escudriñando la sola Escritura fue que Jesús criticó a los fariseos, porque no entendieron que ella solo daba testimonio escrito de Jesús, que hablaba de El, que lo anunciaba, y que debían era venir a El, seguirlo como miembros de su Iglesia única como los Apóstoles, para tener la vida eterna que buscaban erradamente en la Escritura, pero nunca lo quisieron hacer, Jn 5, 39.

Los fariseos cambiaron a la palabra de Jesús en persona que vive en medio de su Iglesia única, Mt 28, 20; 1Tim 3, 15; Gal 2, 20, por el Libro, por un objeto, por creer que en el solo libro encontraban la vida eterna sin ser cierto, que es lo mismo que hacen los evangélicos y demás grupos no católicos hoy. 
Pero los que recibieron esa palabra y vida eterna en Pentecostés fueron los Apóstoles, los que lo siguieron como miembros de su Iglesia única sin que les predicaran el Evangelio escrito, no los fariseos que lo rechazaron, lo que demuestra lo que digo. 
Entonces eso es idolatría porque es creer que la Biblia es Dios y que ella salva, y esperar de ese dios falso la salvación, lo que nunca se podrá cumplir. 

El verdadero sentido de la Escritura:
Ese no es el sentido de la Escritura pues no sirve para llegar a la verdad por ella sola, ni para salvarnos por ella. Ella sirve para lo que ella misma dice en Jn 20, 31: “Estos (hechos de Jesús) han sido escritos para que ustedes crean que Jesús es el Mesías, el Hijo de Dios, y creyendo, tengan Vida en su Nombre.”. Es decir, para que al leerla sepamos quién es el Mesías por lo que en ella se cuenta de Jesús, Lc 24, 44, y ya sabiéndolo podamos creer en El. Pero debemos creer de la forma en que El dijo varias veces que debemos hacerlo, siguiéndolo en su única Iglesia, Jn 17, 20-23, Mc 16, 15-16, hasta que siendo bautizados en Espíritu lleguemos a tener su misma vida eterna, y de esa forma lleguemos a ser como El, Gal 4, 19; Rom 8, 29.  
Este texto no significa, como lo mal interpretan también los evangélicos, que debemos creer por la sola Escritura porque ella no nos puede llevar sola a ser iguales a Cristo, que es el único objetivo de la fe cristiana como ya vimos.

No por solo leerla o ser creyentes se ha cumplido en nosotros la Escritura:
Por otro lado, la Escritura narra como en los primeros cristianos se cumplieron las Escrituras porque después de estar siguiendo y creyendo al Señor como miembros de su Iglesia única, les permitió llegar a vivir una experiencia concreta, ser bautizados en Espíritu de forma visible, Hch 1, 5; 2, 1ss; 10, 44; 19, 6; Mc 16, 15-16.
Por ello los Apóstoles todo lo que dicen a sus discípulos en sus Cartas está de acuerdo con esas experiencias ya vividas. Todo lo que les dicen está basado en esas experiencias que ya vivieron los discípulos. 
Pero es errado asumir que por el solo hecho de nosotros ser creyentes y leer lo que los apóstoles les dijeron a esos discípulos del siglo I, quiera decir que automáticamente ya se haya cumplido en nosotros, pues no hemos vivido esas mismas experiencias aún.

Entonces debemos tomar lo dicho en la Escritura como la promesa de que se cumplirá en nosotros lo que ellos vivieron, si hacemos lo mismo que ellos hicieron, seguirlo y creer en su iglesia única y Católica, 1Ped 1, 12, porque eso nos lleva a ser bautizados en Espíritu (que es la plenitud del único Bautismo que existe, 1Ped 1, 8) como ellos lo vivieron, que es lo que hace que se cumplan las Escrituras en nosotros, porque el ser bautizados en Espíritu es lo que nos hace iguales a Cristo y cumplir las Escrituras, porque El es el único que las ha podido cumplir, Mt 5, 17.

Por ello si dice Pablo que “el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo, que nos ha sido dado.”, Rom 5, 5, no significa que solo por ser creyentes o leerlo de la Biblia ya lo hemos vivido o recibido en verdad. Porque sin vivirlo como experiencia real como lo vivieron los discípulos del NT en Pentecostés, es falso que ya lo hemos vivido y se ha cumplido en nosotros. No podemos asumir como ya cumplido lo que aún no hemos vivido porque caemos en la falsedad, en la presunción de algo que no ha ocurrido y por ello podemos tomar decisiones equivocadas o dormirnos sobre los laureles pensando que ya no necesitamos nada mas, que ya estamos salvados, y eso es falso.

Han caído en la superstición bíblica:
Y creer en ese tipo de cosas –que por ella sola creemos en Jesús y nos salvamos, o que ya se ha cumplido en nosotros, o que por decir algo que en ella aparezca escrito ya lo vivimos y nos salvamos- en la práctica equivale a caer en la superstición porque equivale a creer que la Biblia es una especie de libro mágico de conjuros al estilo de los que aparecen en las películas de Harry Potter, que por leer o pronunciar algo escrito en ella salen del Libro pajaritos o duendes invisibles que como por arte de magia nos llevan a la verdad y hacen que se cumpla en ese momento en nosotros lo que leemos.  

El cristianismo no es magia, es una experiencia concreta y práctica, debemos creer lo que nos es predicado en la Iglesia hasta vivir el recibir el Bautismo en Espíritu de forma experimental, visible, real, no asumir que ya lo vivimos por solo leer la Biblia o decir que somos creyentes. Eso no tiene ningún asidero bíblico.

El que la usen o la citen no ratifica la “sola Escritura”:
Y por el hecho de que muchas veces Jesús o los Apóstoles citen o usen la Escritura diciendo “está escrito…”, no quiere decir que en el NT haya “sola Escritura”, porque el término "Sola Escritura" consiste en usarla como medio exclusivo de salvación o de crecimiento en la verdad fuera de la Iglesia Católica, sin contar con la Iglesia que la escribió y es la autorizada para interpretarla. 

Y los discípulos del NT nunca creen por la sola Biblia porque creen por ellos, por los Apóstoles, por la predicación de la Iglesia única que es la que les predica y enseña la fe, para lo cual usan muchas veces la Escritura como un instrumento de la predicación, lo que es diferente a "Sola Escritura". Nunca en el NT es separada o sacada la Escritura de la Iglesia que la interpreta.

El que Jesús y los Apóstoles citen la Escritura solo significa que ella se debe usar como instrumento o referencia escrita de que lo que predicamos fue anunciado o realizado antes y lo narra la Escritura, pero de ninguna forma eso significa que por ella sola nos salvamos o que sea legítimo usar la sola Escritura fuera de la Iglesia Católica, porque son cosas muy diferentes.

Y finalmente, si debe interpretarse la Escritura:
Es errado también el creer que la Biblia no debe ser interpretada porque diga “«no vayamos más allá de lo que está escrito»”, 1Cor 4, 6, porque eso sólo significa que no debemos interpretar de ella lo que no está de acuerdo a la sana interpretación de lo escrito, no que nunca la debemos interpretar (todos los grupos lo hacen, es falso que no lo hagan). 
Demuestra que si debe interpretarse el que  Jesús dijo que hablaba siempre en parábolas -que necesitan interpretación para ser entendidas- para que muchos no entendieran, Mt 13, 15; y que los Apóstoles muchas veces explicaron pasajes del AT, ejemplo 1Cor 10, 1-11, lo que confirma que si se debe interpretar y que ellos como dirigentes de la Iglesia Católica son los únicos autorizados para realizar su interpretación y por eso solo ellos lo hacen en el NT.


Las tentaciones que el demonio hizo a Jesús y que nos pone cada día a nosotros. ¿cómo vencerlas para llegar a vivir nosotros la Pascua de la resurrección?, Mt 4, 1- 11.


Primera tentación:

Y el tentador, acercándose, le dijo: «Si tú eres Hijo de Dios, manda que estas piedras se conviertan en panes».»".

ES LA TENTACIÓN DE LA SEGURIDAD: 
El demonio intenta a cada momento que busquemos tener la vida asegurada, que no nos falte la comida, el vestido, la salud, una casa, un buen carro, una finca, el estudio de los hijos, dinero para viajar en vacaciones, etc.
Por ello caemos en el egoísmo y solo buscamos atesorar, y trabajamos en exceso para ganar más dinero. Nos hacemos esclavos del dinero pues solo vivimos para ganarlo sin buscar la vida eterna. 
Y si nos llega una ocasión favorable robamos o delinquimos para tenerlo en abundancia. 
Y para evitar que algún suceso extraordinario nos quite esa seguridad adquirimos todo tipo de pólizas: de salud, exequiales, prepagada de salud, del carro, de hogar, para la universidad de los hijos desde pequeños, etc.

¿CÓMO SE COMBATE?:
DANDO LIMOSNA, siendo  generosos, el ejercicio opuesto al egoísmo. Pero no dar las monedas que nos sobren. Que algo costoso que desees tener o comprar te prives de ello y el dinero lo des a alguien que no posee nada. Porque la limosna eficaz es la que nos duele, la que sufrimos para dar. Ello nos sacará de la esclavitud de la seguridad del dinero, de la avaricia.

Por ello Jesús le contestó:  "no solo de pan vive el hombre sino de toda palabra que sale de la boca de Dios",  lo que es lo contrario a vivir atesorando bienes materiales. La limosna nos lleva a poner la fe en la palabra que sale de la boca de Dios y no en el dinero, no en la seguridad de los bienes materiales.


Segunda tentación

Luego el demonio llevó a Jesús a la Ciudad santa y lo puso en la parte más alta del Templo, diciéndole: «Si tú eres Hijo de Dios, tírate abajo, porque está escrito: "Dios dará órdenes a sus ángeles, y ellos te llevarán en sus manos para que tu pie no tropiece con ninguna piedra.»

ES LA TENTACIÓN DE LA HISTORIA.
Jesús era el hijo de un pobre carpintero -una historia poco llamativa-. El demonio sabiendo la misión que debe cumplir lo tienta para que buscara cambiar esa historia, para hacerse famoso demostrando con un espectáculo público que era el Hijo de Dios.

Eso mismo busca hacer el demonio con nosotros, que reneguemos de nuestra historia. ¿Cuántas veces no lo hemos hecho?: ¿por qué no nacimos en el hogar de un multimillonario?, ¿por qué mis padres me abandonaron? ¿por qué no estudié en un colegio famoso o en Harvard? ¿por qué la pareja que tengo?, ¿por qué mi enfermedad o mi figura?, ¿por qué no hacerme famoso y ganar mucho dinero?, ¿por qué esos hijos(as) que tengo?.
Y como renegamos de ella hacemos cualquier cosa para cambiarla. Buscar la fama para ser admirados y muy ricos, ganarnos la lotería, ser ejecutivos(as) de alto nivel de una multinacional, ser un científico famoso, etc.

¿CÓMO COMBATIMOS ESTA TENTACIÓN?: 
CON LA ORACIÓN, porque así aprendemos a reconocemos criaturas, y a Dios como el autor de nuestra historia, y a que ésta es perfecta porque la usa para llevarnos a la salvación, para llevarnos a Cristo. Pero la oración no consiste solo en orar el Rosario cada mañana o un Padre Nuestro y un Ave María al acostarnos. Consiste en llevar una vida de oración y alabanza en la Iglesia, en la comunidad, integrándonos a uno de los grupos parroquiales (recomiendo el Camino Neocatecumenal por ser el que conozco, pero hay otros) para compartir con los hermanos, escuchar la palabra, recibir los sacramentos.

Por ello Jesús le contesta al demonio: «También está escrito: "No tentarás al Señor, tu Dios"».

O sea que no debemos pedir ni tratar de que cambie nuestra historia con nuestros proyectos humanos porque la voluntad de Dios para nuestra vida, como en la de Cristo, es que lleguemos a la plenitud, que cumplamos una misión salvadora siendo iguales a El, y el tratar de desviarnos del camino es tentar a Dios, es pedirle que sea otra su voluntad, la nuestra, y no la suya, a la que El nos ha predestinado.


Tercera tentación:

El demonio lo llevó luego a una montaña muy alta; desde allí le hizo ver todos los reinos del mundo con todo su esplendor, y le dijo: «Te daré todo esto, si te postras para adorarme».”

ES LA TENTACIÓN DE LOS ÍDOLOS: 
Porque muchas cosas han ocupado el lugar de Dios en nuestro corazón. El dinero es el principal de ellos pero hay muchos más. Los afectos por ejemplo. Cuántas veces no hemos puesto nuestra vida en las personas amadas, en el esposo(a) o los hijos(as). O en los gobernantes de los que esperamos la solución a todos nuestros problemas. O en figuras del espectáculo, del deporte o en científicos, que son a los que escuchamos y seguimos su filosofía o estilos de vida, y tratamos de imitar como modelos, dejando de lado a Dios y el modelo de su Hijo Jesucristo que es el único en quien debemos poner nuestra fe e imitar. Y de nosotros mismos hacemos un ídolo al seguir nuestros propios razonamientos, impulsos y filosofías, y llevar una vida alejada de Cristo.

¿CÓMO LA COMBATIMOS? 
CON EL AYUNO porque nos hace sentir hambre de Dios y no seguimos alimentando nuestro ego. Pero no se refiere solo al ayuno de carne un día a la semana o de líquidos durante el Triduo Pascual. 
Se refiere a ayunar también de nosotros mismos. A ayunar de todo lo que nos aleja de Dios y nos esclaviza. Si te ha esclavizado el internet o el Facebook y no puedes estar sin ellos, ayuna de ellos. 
Si estás esclavo de querer tener siempre la razón en todo y creer que eres sabio para llevar tu vida mejor que nadie, ayuna de eso. 
Si has caído en el sectarismo de cualquier tipo despreciando a otros, ayuna de eso. Si te esclaviza el alcohol o una droga, ayuna de ellos. 
Si te esclaviza la murmuración contra los demás o el desprecio de algún tipo de personas, ayuna de eso. 
Si tienes juicios contra algunos familiares o conocidos, ayuna de eso. 
Si vives esclavo(a) del trabajo y de la avaricia y por eso no dedicas tiempo a tu familia, ayuna de eso. 
Esa práctica te llevará a que Jesús sea el centro de tu vida, no los ídolos. A que no seas tú mismo un ídolo.

Por ello "Jesús le respondió: «Retírate, Satanás, porque está escrito: "Adorarás al Señor, tu Dios, y a él solo rendirás culto"». Porque no debemos tener a nadie ni a nada por encima de Dios porque en ese caso yo no le estamos rindiendo culto solo a Dios sino a ídolos, incluyendo nosotros mismos.


Como podemos ver, nuestro cristianismo debe pasar de ser sólo de tipo sacramental pues éstos son solo un medio, una ayuda que nos dispensa la Gracia para que podamos avanzar en la fe, pero no son un fin en sí mismos como para que pensemos que por solo tomarlos ya hemos cumplido con Dios. No, debemos ir más allá para que vivamos el cristianismo en nuestra realidad, para que Cristo se haga carne en nosotros, Gal 4, 19, para que seamos como El y de esa forma nos lleve al Padre, 1Tim 2, 5.

Así como Dios le dio a los judíos a través de Moisés las instrucciones para preparar la Pascua y pasar de la esclavitud de Egipto a la libertad, así mismo Jesús con éstas instrucciones que nos dejó al superar las tentaciones del demonio nos mostró como preparar nuestra propia Pascua, para que pasemos desde la esclavitud a la verdadera libertad de los hijos de Dios, Rom 8, 21, para pasar desde la orilla del Adán u hombre viejo que vive en nosotros, hasta la otra orilla, la de ser como Cristo, que es la Verdad que nos hace libres, Jn 8, 32, para que sea El el que ocupe el lugar de Adán, de los ídolos, en nuestro corazón. Y así dejemos de vivir en la idolatría de tantos dioses falsos, de ser ídolos nosotros.  No endurezcais el corazón.


Ánimo hermanos y hermanas.

AAA ¿Sabías hermano y hermana que tu y yo somos ídolos? Ex 20, 3-5, Sal 115, Dt 4, 5.



Dice Dios de los ídolos, de los dioses falsos: 

“Los ídolos, en cambio, son plata y oro, obra de las manos de los hombres. Tienen boca, pero no hablan, tienen ojos, pero no ven; tienen orejas, pero no oyen, tienen nariz, pero no huelen. Tienen manos, pero no palpan, tienen pies, pero no caminan; ni un solo sonido sale de su garganta.”, Sal 115, 4-7.

Dice Jesús de los que lo rechazan: 

“miran y no ven, oyen y no escuchan ni entienden. Y así se cumple en ellos la profecía de Isaías, que dice: "Por más que oigan, no comprenderán, por más que vean, no conocerán, porque el corazón de este pueblo se ha endurecido, tienen tapados sus oídos y han cerrado sus ojos, para que sus ojos no vean, y sus oídos no oigan, y su corazón no comprenda, y no se conviertan, y yo no los cure", Mt13, 13-15. Ver también Is 42, 19; Jer 5, 21;

Ello significa que cuando rechazamos a Cristo hacemos de nosotros mismos un ídolo, “fabricamos” en nosotros con nuestras propias “manos” y decisiones un dios falso, incapaces de escuchar, ver, hablar, caminar o entender. 

"Hijo de hombre, tú habitas en medio de un pueblo rebelde: ellos tienen ojos para ver, pro no ven, tienen oídos para oír, pero no oyen, porque son un pueblo rebelde.", Ez 12, 2

"según la palabra de la Escritura: "Dios los insensibilizó, para que sus ojos no vean y sus oídos no escuchen hasta el día de hoy", Rom 11, 8.

¿Cómo sucede esto en la práctica?: 

-Con nuestros razonamientos o ideologías de cualquier índole con los que fornicamos espiritualmente porque llevamos la vida a nuestro gusto y no al gusto de Dios; incluso con las creencias e ideologías nacidas en grupos “cristianos” formados por hombres y no por Cristo la única vez que vino hace dos mil años: 



“Ni forniquemos (caer en falsas congregaciones o religiones formadas por hombres) como algunos de ellos fornicaron y cayeron muertos 23.000 en un solo día. Ni tentemos al Señor como algunos de ellos le tentaron y perecieron víctimas de las serpientes. Ni murmuréis como algunos de ellos murmuraron y perecieron bajo el Exterminador", 1Cor 11, 8-10.


-Al amar en exceso el dinero, la fama y el éxito y poner solo nuestra confianza en ellos por lo que vivimos trabajando para conseguir más y así tener más bienes o ser más famosos y ser amados por todos; o robar o ser corruptos para tener más o alcanzar nuestros propósitos: 


“La avaricia, que es una forma de idolatría.”, Col 3, 5b.




-Al amar el placer y vivir entregados a ellos: sexo, drogas, alcohol, promiscuidad, adulterio, pornografía, banquetes, etc.: 

“no os hagáis idólatras al igual que algunos de ellos, como dice la Escritura: «Sentóse el pueblo a comer y a beber y se levantó a divertirse.». 1Cor 11, 7. 

“Hagan morir en sus miembros todo lo que es terrenal: la lujuria, la impureza, la pasión desordenada, los malos deseos”, Col 3, 5a.


Al cometer también pecados contra los demás: 

“es necesario que acaben la ira, el rencor, la maldad, las injurias y las conversaciones groseras.”, Col 3, 8. 


Con razón dice Dios de los dioses falsos: 

“Como ellos serán los que los fabrican, los que ponen en ellos su confianza.”, Sal 115, 8. 

O sea que somo sordos, mudos, paralíticos, ciegos aunque tengamos oídos, boca, pies y ojos como los ídolos que fabricamos al tomar decisión de no seguir a Cristo dejándonos transformar en alguien igual a El , sino aprendiendo solo racionalmente algo de la Biblia.


Pero dice Jesús de los creyentes, de los que lo seguían hace dos mil años como miembros de su Iglesia única: 

“Felices, en cambio, los ojos de ustedes, porque ven; felices sus oídos, porque oyen.”, Mt 13, 16.

"«He venido a este mundo para un juicio: Para que vean los que no ven (porque ese es nuestro estado natural) y queden ciegos los que ven»" (los que dicen ver sin ser cierto). 

Porque también es un pecado grave creer que ya se ve sin haberlo vivido en realidad (como Pablo lo vivió en Damasco, Hch 9, 18) :

"Los fariseos que estaban con él oyeron esto y le dijeron: «¿Acaso también nosotros somos ciegos?». Jesús les respondió: «Si ustedes fueran ciegos, no tendrían pecado, pero como dicen: "Vemos", su pecado permanece»"., Jn 9, 39-41.



Solo al seguirlo en su Iglesia Católica la fe en Jesús cura nuestra ceguera, nuestra sordera, nuestra mudez, nuestra parálisis (eso es lo que significan los milagros físicos de Jesús para sanar ciegos, cojos, leprosos, paralíticos, para que podamos ver y oír, andar para seguirlo) y así dejar de ser ídolos, salir de nuestra idolatría de nosotros mismos llegando a ser iguales a El, Gal 4, 19; Rom 8, 29, haciéndonos templos de su Espíritu Santo recibiéndolo en algún momento de nuestra vida de forma visible como en Pentecostés,. Es la única forma de salir de la idolatría y solo los católicos podemos alcanzarlo.

Por ello dijo Pablo que nada tiene que ver el templo de Dios con los ídolos:

“Porque, ¿qué tienen en común la justicia con la iniquidad, o la luz con las tinieblas?. ¿Qué entendimiento puede haber entre Cristo y Belial?, ¿o qué unión entre el creyente y el que no cree? ¿qué acuerdo entre el templo de Dios y los ídolos? Porque nosotros (los miembros de su misma Iglesia Católica), somos el templo del Dios viviente, como lo dijo el mismo Dios: Yo habitaré y caminaré en medio de ellos; seré su Dios y ellos serán mi Pueblo.”, 1Cor 6, 14-16.

Sigamos a Cristo de la forma en que El nos pidió hacerlo la única vez que vino hermanos, para poder salir de la idolatría, para llegar a ser iguales a El que es la única forma de salir de ella. No te engañes, eso no tiene que ver con imágenes talladas sino con la imagen que tu reflejas, si es la de Cristo porque ya vive en ti no eres un ídolo. Si no es la de El si lo eres. 

AAA Cristo, Piedra Angular y único fundamento de su Iglesia. Pedro, piedra viva garantía de unidad y cimiento con los Apóstoles porque Cristo vive en todos ellos. ¿Que es poner otro fundamento?


Por tantas interpretaciones diferentes que se encuentran acerca del texto de Mt 16, 18 que lleva a muchos a decir que Pedro es el fundamento de la Iglesia Católica y no Cristo, y que solo los hermanos evangélicos están fundamentados en Cristo, hemos visto necesario clarificar los conceptos que están involucrados en dicho texto.

PIEDRA ANGULAR: 

Jesús es la única Piedra Angular y Fundamento de su única Iglesia porque solo El es Dios y porque sólo El llega a vivir en sus miembros enviándoles su Espíritu Santo de forma visible, Hch 2, 1ss, cuando se convierten, para de esa única forma hacerlos piedras vivas del único Edificio que son los que lo siguen en Ella, para darles firmeza y unidad: 


“pongo en Sión una Piedra Angular, elegida y preciosa: el que deposita su confianza en ella no será confundido”, 1Ped 2, 6. 

Como de todos es conocido, "Sión" es figura de la Iglesia que formó Cristo.

PIEDRAS VIVAS: 

Entonces Pedro y todos los fieles que nos convirtamos llegamos a ser piedras vivas porque Cristo vive en él y en todos los que nos dejemos transformar interiormente hasta llegar a ser iguales a El:

"¡Hijos míos, por quienes estoy sufriendo nuevamente los dolores del parto hasta que Cristo sea formado en ustedes!".

Hasta llegar que viva plenamente en nosotros, hasta hacernos uno con El y de esa forma real ser iguales a Jesús, como lo dijo Pablo que lo vivía: 

“No soy yo quien vive sino que es Cristo quien vive en mi“, Gal 2, 20. 

Una "piedra viva" es entonces un fiel en el que vive Jesús, la Piedra Angular.


Por ello dijo Pedro: “también ustedes, como piedras vivas, son edificados (transformados poco a poco en otros Cristos) como una casa espiritual, para ejercer un sacerdocio santo y ofrecer sacrificios espirituales agradables a Dios >>por medio de Jesucristo”<< (sin ser iguales a El no somos sacerdotes ni ofrecemos sacrificios espirituales agradables a Dios), 1Ped 2, 4.

Si Jesús vive en Pedro que es un fiel entonces él también es piedra viva, por lo que no se puede decir que Jesús no se refería a él, a la persona de Pedro, cuando le dice: "Tu eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, Mt 16, 18. 

Y es cierto que se lo dice por su declaración de fe que ha hecho en los versículos precedentes, pero eso no significa que sea la sola declaración de fe la piedra como dicen ingenuamente algunos, porque piedra es la persona que la hace porque la declaración muestra que ya Jesús está viviendo en él, que es por lo que Jesús lo declara piedra, como ya vimos en los párrafos precedentes. Una frase por si sola no puede ser piedra viva porque no es una persona, y ya vimos que en la Escritura las piedras vivas son sólo las personas. Por ello Jesús le cambia el nombre de Simón a Pedro (demostrando que la piedra es la persona de Simón, no su declaración) y le da enseguida unas funciones que solo una persona puede cumplir, como entregarle las llaves y darle la autoridad para atar y desatar en la Tierra con efectos en el Cielo. Y mas tarde le da otras, la de apacentar, Jn 21, 17, y confirmar, Lc 22, 31, a todas sus ovejas. Naturalmente, una frase no puede ejecutar esas funciones.
Los que afirman que la piedra es la frase sugieren con ello que cualquiera que la diga solo de boca ya es piedra y es salvo, sin tener en cuenta que Pedro lo dice después de mucho tiempo de estar experimentando seguir a Jesús como miembro de su Iglesia y escuchando y creyendo a la predicación que éste hace en persona (lo que es fundamental para llegar a ser cristiano), que es lo que ha hecho que ya Cristo esté formado casi plenamente en Pedro, solo faltándole vivir Pentecostés para llegar a la plenitud de la fe cristiana, que es por lo que lo llama piedra.

CIMIENTOS DEL EDIFICIO: 
Pedro y los otros once Apóstoles son entonces las piedras vivas que formarán los cimientos o fundamentos visibles del edificio único de la Iglesia de Cristo por ser las primeras personas o fieles en las que Cristo, la Piedra Angular, vivió desde Pentecostés: 

“Ustedes están edificados sobre los apóstoles y los profetas, que son los cimientos, mientras que la Piedra Angular es el mismo Jesucristo.”, Ef 2, 20.

Por ello también dijo en otra ocasión Pablo: 


“Según la gracia que Dios me ha dado, yo puse los cimientos como lo hace un buen arquitecto, y otro edifica encima”, 1Cor 3, 10.

Entonces los  términos "cimiento" y su sinónimo "fundamento" cuando no es referido a Cristo sino a los Apóstoles, fueron los primeros discípulos convertidos y por eso son la base o cimientos sobre los que Jesús construirá el resto del edificio de su Iglesia única, porque los que se conviertan después sólo lo podrán hacer recibiendo la fe por medio de la predicación de los Apóstoles que desde antes ya tenían el Espíritu. Por ello serán las piedras o ladrillos vivos colocados encima de los cimientos para hacer los muros del edificio, siguiendo el mismo ejemplo usado por Jesús en ese texto. 

CRISTO ÚNICO FUNDAMENTO DE SU IGLESIA CATÓLICA: 
Entonces, Cristo es el único Fundamento o Piedra Angular de su Edificio o Iglesia única porque El llega a vivir y vive desde Pentecostés en los fieles que se conviertan: 

“El fundamento ya está puesto y nadie puede poner otro, porque el fundamento es Jesucristo.”, 1Cor 3, 11. 

En eso consiste que solo Cristo sea fundamento de su Iglesia Católica, en que El llega a vivir y vive en sus fieles, en que llegamos a ser iguales a El. Entonces no tiene ningún asidero que se diga, y jamás lo ha dicho la Iglesia, que el fundamento o Piedra Angular de la Iglesia sea Pedro.

Lo que si significa lo que Jesus le dice (“Tu eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia”), es que ese Edificio o Iglesia única Cristo la sigue edificando desde entonces entre los que estemos unidos a Pedro y sus sucesores los Papas. Es una condición que Cristo ha puesto libremente de que solo nos edifica hasta que lleguemos a ser uno con El, entre los que crean como miembros de la misma Iglesia de Pedro. De esa forma se aseguro Jesús de que su Iglesia solo sea una en toda la Tierra, porque todos los fieles deben estar unidos a Pedro, creyendo junto a él, siendo apacentados y confirmados por él como ya vimos que le había pedido, para que podamos llegar a la plenitud de la fe en Cristo. Por ello se dice con razón que Pedro, y cada uno de sus sucesores los Papas, es garante de la unidad de la Iglesia Católica. 
Significa que solo en esa Iglesia única que Cristo formó hace dos mil años, la de Pedro, podemos ser edificados por Cristo y llegar a ser piedras vivas de su edificio cuando lleguemos a ser iguales a El: 

“en Él, todo el edificio, bien trabado, va creciendo para constituir un templo santo en el Señor. En Él también ustedes son incorporados al edificio (como miembros de la misma y única Iglesia de los Apóstoles), para llegar a ser una morada de Dios en el Espíritu” (hasta vivir el Bautismo en Espíritu, Hch 1, 5, como en Pentecostés, 2, 1ss, que es lo que nos hace ser morada del Espíritu e iguales a Cristo, templos vivos), Ef 2, 20-22, ver también 1Ped 2, 5.

EN QUE CONSISTE PONER OTRO FUNDAMENTO: 
Poner otro fundamento diferente a Cristo consiste entonces en que hombres diferentes a Cristo formen otras iglesias o congregaciones diferentes donde sus fieles no pueden llegar a ser como Cristo, que es el objetivo y único fundamento de la Iglesia y de la fe cristiana. “Cristiano” significa vivir con y en Cristo como experiencia real al recibir su Espíritu, no aprender cosas de Cristo racionalmente.

Si están fuera de la Iglesia Católica los cimientos no son los Apóstoles aunque digan falsamente que enseñan las doctrinas apostólicas tomándolas de la Biblia (en eso no consiste ser apostólica una iglesia, significa tener la misma autoridad de los Apóstoles, el ser como ellos otros Cristos recibiendo de forma visible el Bautismo en Espíritu, Hch 1, 5, como en Pentecostés), y nadie puede construir el resto de un edificio si lo hace fuera o lejos de los cimientos, porque con toda seguridad se derrumba al carecer de ellos. 
Por ello fuera de la Iglesia Católica nunca llega a formarse ni llega a vivir Cristo en sus fieles, porque la única forma de que El sea el fundamento nuestro, es que los Apóstoles sean los cimientos. 

Y solo una Sucesión Apostólica ininterrumpida desde Cristo hasta nuestros dias puede garantizar que nosotros hoy nos salvemos, porque sin la transmisión del Espíritu de generación en generación hasta los dirigentes de la Iglesia Católica de hoy no es posible que alguien hoy reciba la fe porque ésta solo se transmite por escuchar una predicación igual a la que los Apóstoles recibieron de Jesús, la que solo la iglesia tiene. Por ello les dijo: "el que a ustedes escucha a mi me escucha", Lc 10, 16.
Por ello los esfuerzos de evangelizar solo tomando de la Biblia los contenidos de la fe, sin haber vivido la recepción del Espíritu de forma visible que es lo que da valor a la predicación, son absolutamente estériles e infructuosos, porque evangelizar consiste en hacer vivir el Evangelio en nosotros, que es la persona de Cristo, no solo enseñar racionalmente unas doctrinas.